Hay cosas…
que se entienden.
Y hay cosas…
que solo pueden vivirse.
Esta…
es una de ellas.
Toda la vida…
te han enseñado a pensar.
A resolver.
A reaccionar.
A controlar.
Y sin darte cuenta…
has terminado viviendo desde la cabeza.
Hoy…
no venimos a pensar más.
Venimos a sentir mejor.
Has entrenado tu cuerpo.
Has entrenado tu mente.
Ahora…
ha llegado el momento de entrenar aquello…
que las une.
Ese lugar…
donde el cuerpo deja de ser solo cuerpo.
Y la mente…
deja de hacer ruido.
No necesitas saber.
No necesitas creer.
No necesitas entender.
Solo estar aquí.
Solo estar presente.
Porque hay un conocimiento…
que nunca entra por la cabeza.
Entra por el cuerpo.
Entra por la respiración.
Entra por el silencio.
Y un día…
sin darte cuenta…
comprendes que aquello que buscabas fuera…
siempre estuvo dentro.
Eso…
es una experiencia.
Una experiencia neurocelular.
Suave.
Profunda.
Transformadora.
No has venido a hacer más.
Has venido a hacer menos.
Menos ruido.
Menos esfuerzo.
Menos resistencia.
Porque cuando dejas de resistirte…
tu cuerpo recuerda.
Tu corazón se ordena.
Y tu mente…
por fin…
descansa.
Quizá…
sin darte cuenta…
hoy no vienes a entrenar.
Hoy vienes a encontrarte.
Y cuando termine esta sesión…
es posible que descubras…
que no ha cambiado el mundo.
Solo ha cambiado…
la forma en la que tú habitas el mundo.
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