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Miguel Mochales

Miguel Mochales

viernes, 3 de febrero de 2012

Mi fe

Ayer me miraste.

Estabas tan hermosa como siempre.

En tu mano rompí el tiempo de mi pasado al cogerte los dedos y jugando, enredarte en el paraíso.

Te lleve suavemente a la dulzura de un nirvana.

Pero entramos lento para sentir que tu alma temblara.

Recuerdo en especial cuando cerrabas los ojos y los párpados apretabas y yo sentía entrar en lo mas dentro de tu mirada.

Bese así tu alma y, mi amor, tu no te enterabas.

Porque este amor te roza y no ocupa.

Que el amor considerado no preocupa. Tan solo adora.

Así te amo cada segundo de mi vida.

Te ame no estando y fue porfía.

Ahora estas y te amo temblando de inseguridad.

Hazme un gesto para que mi corazón sonría...


Te amo
Se que me amas.
Miguel

jueves, 2 de febrero de 2012

Mi fe

Era feliz para ti.

Te abrazaba.

Siempre te abrazaba.

El amor siempre me recordaba a ti.

Yo siempre era feliz.

Como no serlo si mi corazón rebosaba. De ti.

Por ti fui poeta, estudioso, hasta que un día comprendí que debía amar en libertad y para ello entre en el zen

Allí llore pormprimera vez.

Vi todo lo que te echaba de menos.

Y me sentí solo.

Solo era estar sin ti.

Pobrecito.

Y necesitaba todos los mimos del mundo.

Necesitaba tu mano en mi carita.

Necesitaba cada instante que me tocaras porque si no lo hacías el universo me tragaba.

Me tragaba.

Desaparecía.

Y no quería desaparecer

No hasta al menos verte.

No quería dejar esto hasta que te encontrara.

De que me importaba que hubiera solo una vida, si tu no estabas.

Mi vida era mi amor.

Tu manita en mi cara.

Ternura.

Dios, como añoraba tu ternura.

Te abrazaba.

Y siempre solo

Con quien podía estar si mi alma se iba detrás de ti.

Era tonta.

Tonta porque no me llevaba.

Mi amor, mi fe, mi alma.

Te amo
Se que me amas
Miguel

Mi fe

Te llevo en mi corazón.

Y te llevo tanto que muchas veces sorprendo a mi corazón hablando contigo.

Antes de conocerte te sentía.

Eso era todo, todo lo que tenia, un presentimiento que era una ALEGRIA.

Era mi ALEGRIA.

Y no sabia porque pero cuando atardecía era feliz.

En mi barrio no entraba el sol. Así que cerraba los ojos para ver atardecer junto a ti.

A veces se parecía mas a una película.

Pero era mi película.

En ella estabas siempre tu.

Te presentía.

Lo sabia, porque en mi corazón había ALEGRIA.

La ALEGRIA jamas bajo al barrio donde los niños poetas no dormían.

Hoy, que estas ahí, al menos se que, aquello que soñé era mas que poesía.


Te amo
Se que me amas.

Miguel.

Mi fe

Era un niño.

En mi corazón un hombre en ciernes.

En mi corazón un niño que temblaba.

Me iba a pasear y a escribir a cafés.

Pintaba tu nombre en el cielo de mi alma.

Allí donde siempre el cielo es azul.

Allí donde eran infinitos los atardeceres.

Allí escribía tu nombre y donde no podía poner sílabas ponía solo fe.

Fe de encontrarte.

Fe de poder ser digno de ti.

Pero siempre lleno de fe.

Se que en otra vida rozaste mi cara, y lo se porque aunque caminaba por mis mundos vagabundo de mi, nunca me sentí solo.

Solamente estaba solo al lado de los DEMAS.

Te esperaba.

Siempre en los atardeceres o mirando al mar, en este caso, mar de plata en un barrio gris de mi amado Madrid.

Antes de saber vivir ya te amaba y ahora que te amo puedo morir en calma en el mar de plata.

Te amo
Se que me amas.

Miguel.

Mi fe

Hoy.

Hoy es hoy.

Y tu, mi fe, eres tu.

Se que suena estúpido o normal. Pero, siempre te busque. Y tu, solo eras tu, cuando cerraba los ojos y me ponía a soñar.

Sabes? Por eso no he llegado a nada.

Me da vergüenza mostrarme ahora como un perfecto inútil.

Mira, tengo el honorable Titulo de no valer para nada y por ti, mi amor, servir para todo.

Ahora puedo tener tu carita en mis manos.

A veces lo hago.

Estas a lo lejos y juego a envolver tu rostro entre mis dedos.

Y se que lo he logrado porque tiemblo.

Ahora tengo un problema y es atreverme a decir tu nombre.

Llamarte ya es algo que no puedo pues mi corazón se rompe, se rompe en ALEGRIA por saber que mi fe tiene un sonido que articula que en su pronunciación tu me atiendas.

Aunque sea un instante.

Hoy, de verdad, es de ALEGRIA completa, mi fe tiene nombre y mi alma se eleva, te toca como una golondrina el aire cuando es primavera.

Te toca y es tu nombre bendición en mi boca.

Pero por pudor, dejame hoy sentir mi fe cerca de tu corazón.


Te amo
Se que me amas.

Miguel.

Mi fe

Eres mi fe

Eres mi fe porque en ti creo sin tener que creer.

Cada instante junto a ti estoy. Y no siempre te pude tocar pero siempre acaricie tu alma en mi corazón.

Por eso ese mi fe.

Eres mi fe en la fe.

En la certeza de eternidad.

Y ahora te veo y se, perfectamente se que, tienes cuerpo y piel pero tu espíritu siempre fue compañero en mi pasión.

Por encontrarte deje todo y ahora para amarte me tengo que dejar a mi.

Eres sagrada y yo solo soy quien lleva toda una vida adorandote.

Implore tu ser, te llame amor y ahora eres fe.

Te amo
Se que me amas.

Miguel

Mi fe

Aprendi a mi, a ti, a no ser que no pudiendo, en duda, solamente, de todo, en ti, creer.

Por eso te llamo, al instante del constante enajenamiento posesión de ansia el camino que tiendo.

Dormido de mi alma la porfía veo, que no amor es amor en tanto no lo creo, que, a ti, de mi olvido, pretendo.

Mandame en la cárcel continua de este poseído tiempo y te amo, y te respeto, te adoro, te venero.

Alcanza esta noche el desatino que no pronuncia que es amarte vida y vivir si amarte, renuncia que tu, en la denuncia que acumula anuncia no obstante, que no puedo ser mas, nada mas, que tu poeta amante.


Te amo
Se que me amas.

Miguel.

Mi fe

Ansiada fuerza de acometida peremne que alcance el suspiro constante en este instante verte.

Amor enraizado en premura asistida de la fe vertida en encomio sin fin, que no pretendía amarte, noble tanto no era, pero sucedió en mi, esta certeza extrema de un alma que sueña en la esencia quimera de placer en plenilunio.

Hoy soy hombre y anoche fui tu amante nocturno.

Aun se a ti.

Mi piel, mi amor, mi fe.


Te amo
Se que me amas.
Miguel

Mi fe

Al fin pude.

Este insomnio de pesadilla de alma que era no amarte.

Al fin pude.

Un instante.

Al fin pude.

Mi fe llamarte.

Al fin pude. Que mas da lo que fui, no es allí, donde estuve sino amandote en el con fin donde todo fin retuve.

Al fin, por fin, mi fin pude.


Te amo
Se que me amas

Miguel.

Mi fe

Absorto en la panzón de la medida desmedida razón fue.

Me postro ante ti este hombre llamado Miguel.

Amo en tu viento la clausura continua de la distancia en silencio.

Te amo, me muero.

Vivo y dudo.

Mas siempre como un niño/hombre vuelvo a amarte, de pasado desnudo, mi amada, mi amor, un segundo, para la eternidad es bastante.

Ya no me puedo contener.

Ya ni puedo, llamarme miguel.


Te amo
Se que me amas.

Miguel.