Hasta ahora, la visualización se ha enfocado únicamente en objetos exteriores que no te pertenecen.
Pero la verdadera visualización es algo mucho más increíble.
Debes visualizar tus músculos antes de entrenarlos neurocelularmente, porque esto genera resultados extraordinarios. No trabajas con sistemas gravitatorios, sino con sistemas de poder, basados en la expansión del sistema toroidal o súper consciente.
Solo así logras abrir la capa de la célula, permitiendo que la mitocondria, al incrementar su electricidad y potencia, pueda comunicarse con el resto de los músculos, creando un contraste de información.
Es simple.
Muy simple.
Y funciona.
Visualizar el músculo y prescindir de la gravedad expande el instinto hacia prodigios de inteligencia, permitiendo que el súper consciente opere sin los límites impuestos por una psicología dual o emocional.
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