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Miguel Mochales

Miguel Mochales

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Zen golf & business

 


 

Hay algo que es fundamental de entender. De su comprensión, se sigue la posibilidad de poder desarrollar con efectividad toda la posterior secuencia de un sistema de adiestramiento interior: de un sistema zen.

 

La realidad de todo esto, de todo el sistema de entramado social y empresarial es el increíble coste que estamos pagando con la única moneda real que nos pertenece, NOSOTROS MISMOS.

 

La razón es muy sencilla, hemos dejado que nuestra mente gobierne nuestra vida, lo cual se asemeja a un viejo cuento oriental donde por ignorancia se colocaba la carreta delante de los bueyes. La única diferencia es que aquí la carreta además anda. Eso sí, a base de reventar a los bueyes.

 

Toda mi carrera profesional se ha centrado en el máximo rendimiento, incluso me atrevería a definir mi trayectoria como la búsqueda de la excelencia. En todos mis años como profesional de este sector donde he 'llevado' a atletas de élite, ni siquiera en mi etapa relacionada con el boxeo, recuerdo nada tan salvaje como determinadas situaciones laborales y empresariales con las que me estoy encontrando desde que he dado un giro al enfoque de mi actividad.

 

En todo lo que hacemos hay una idea básica, la recompensa que alcanzamos. Aquí la respuesta es muy sencilla:

  • Perder la vida.
  • No llegar a final de mes.
  • La vejez apartada.

 

El panorama es desolador. Y, aun así, tienes que rendir al máximo y sentirte afortunado.

 

En el mundo del boxeo, hay una situación en la que los boxeadores se enfrentan en una mera pelea de trámite, donde sin ninguna recompensa, por determinadas encrucijadas de la vida, se ven subidos a un ring y se desarrolla una de esas peleas no brillantes, sordas, pero en las que te has llevado la paliza de tu vida y total para nada.  El combate se da a los puntos o nulo y en tu trayectoria sólo es un resultado sin trascendencia. Y todo por un error de la esquina, en la planificación de tu carrera

 

Esa es la realidad de mucha gente. Una realidad sorda y dura.

 

Hay dos ideas que subyacen:

 

  • No puedes fallar.
  • Hacerlo bien no trae un reconocimiento.

 

Por supuesto, nunca estás 'fuera de temporada' ni en un tiempo de recuperación después de un partido.

 

El problema es que nadie te da la enhorabuena si lo haces bien, pero si fallas, siempre hay crítica.

 

Es muy importante acabar con este bestialismo

 

Desde el punto de vista del máximo rendimiento, PEOR NO SE PUEDE HACER.

 

Para eso, es fundamental entender cómo funciona el ser humano.

 

La idea central que sostiene todo este proyecto es una aplicación rigurosa del zen a la empresa exactamente igual que lo que hemos hecho en el mundo del deporte.

 

Normalmente, se considera óptimo aquel grupo de trabajo que está focalizado, sin embargo desde nuestro sistema de entrenamiento y adiestramiento interior, mostraremos como ése es un nivel de idiotización sublimado.

 

Simplemente, no se ha entendido nada.

 

La focalización y el trabajo por objetivos es una de las formas de limitación del rendimiento del ser humano. Hoy en día, se tiene claro, al menos eso parece, que el nivel de felicidad determina el nivel de rendimiento. Por eso, las empresas han decidido añadir ese término a sus departamentos de recursos humanos, pero el modo en el que lo han hecho es similar a cómo se añade edulcorante al café en vez de azúcar. Es fácil, se coge un par de kilos de felicidad por departamento y se destina un horario prudencial a que esas personas se dediquen a la nueva actividad con algún famélico proveniente de cualquier disciplina pseudoriental conformista y mediocre.

 

Simplemente, no se ha entendido nada.

 

El deporte es diferente. Si tú afrontas una preparación de golf con unos planteamientos tan paupérrimos, no levantas la bola del suelo aunque la dinamites. ¿Cómo, además, vas a querer obtener resultados?.

 

Mi idea es absolutamente sencilla. Todo se basa en saber qué es lo que deseas tener. Si deseas una mula de carga o una persona. Si es lo primero, es como comprar un avión para usarlo de autobús: sirve, pero es estúpido.

 

Hay muchas vertientes que tienen que ser superadas. Una de las ideas más determinantes del modo de este tramo del siglo XXI, en cuanto a la forma de ver el mundo, es precisamente que el mundo ya no se ve de la misma manera que se veía hace un siglo. Las cosas son cosas y pueden no serlo. Eso no sucede en el mundo de la empresa, en el concepto que tenemos de la empresa. La idea básica de que el no-yo determina el yo. La no-realidad determina la realidad. El vacío es la forma y la forma es el vacío.

 

Nada de esto sucede en la empresa, porque la realidad de la empresa es únicamente la forma que tenemos de verla.

 

Esta es mi gran aseveración: la empresa sólo es una realidad en nuestra mente. O, más concretamente, la empresa es lo que es porque nosotros pensamos lo que es.

 

Newton no podía haber estado más orgulloso. No existe un devenir, una realidad, una física, una mecánica, donde tu importes menos que en el mundo de la empresa.

 

El funcionamiento es similar al del ejército: no existen individuos.

 

Tu opinión NO IMPORTA NADA, imagina lo que importa cómo te sientas.

 

Sin embargo, la nueva realidad de la empresa, se define por un estado de ánimo.

 

Es así de increíble. Al final, todo depende de una persona y… alguna vez te has planteado, ¿quién gobierna a quien gobierna a esa persona?.

 

TODO DEPENDE DE LA FORMA EN QUE VEAS LAS COSAS.

 

Esta idea de la realidad última de la empresa es semejante a la forma en que jugamos al golf.

 

Si te das cuenta, la mayoría de jugadores profesionales de golf no tienen nada especial. Es decir, podríamos llamarles gente corriente. Una de las cosas más importantes del golf es que no tienes que cambiar tu 'apariencia' para ser un campeón. Digamos que es asequible al común de los mortales.

 

En el golf, lo más personal es el swing.

 

Tú eres uno con tu swing y éste expresa, en todo momento, quién eres en ese instante concreto.

 

Fíjate en esto: no importa el swing que tengas, importa EL MODO EN QUE LO HAYAS APRENDIDO, de tal manera que sea un arte o un conocimiento.

 

El swing es tu formación y la forma que tienes de ser.

 

Es como una especie de aura. Esto es importante, pues la inmensa mayoría sólo se fija en la apariencia externa como único referente, siendo lo único que cultiva. Sin ser conscientes de que cuidando la periferia, lo único que logramos es un swing muy frágil.

 

La bola de golf es la realidad. Pero date cuenta de esto. Esa bola puesta en el suelo bloquea la confianza en tu swing. Y, de pronto, sucede que no confías en la capacidad de tu swing para elevar la bola. Es entonces cuando es necesario que tú aparezcas para solucionarlo. Lo único que logras es que el swing deje de ser un semicírculo para ser una U, pero te dices: todo está bien, que 'yo controlo'.

 

Es esencial entender esto. Si puedes ver lo que sucede, comprenderás exactamente lo que es el concepto de 'karma' y de 'samsara'.

 

Karma viene a decir que siempre que tu yo aparece 'para solucionar algo', lo único que logras es concatenar una serie de acontecimientos que abocan al esfuerzo y el desastre, NUNCA AL ÉXITO el cual se produce solamente en estadios operativos de vacuidad o automatismo.

 

Samsara quiere decir que cuanto más tratas de arreglarlo, más la lías. Así, la solución es tirarse de la moto. El problema NO ES EL PROBLEMA, TÚ ERES EL PROBLEMA.

 

Esta es la verdadera clave del éxito, no dejar que un fallo en un golpe te lleve a otro fallo.

 

En el swing, aquello donde te bloqueas mentalmente, por ejemplo subir lento en el back-swing, aunque lo soluciones supone un desajuste en todo el conjunto del swing pues pierde su armonía. La regla de oro es: NUNCA USES PENSAMIENTOS, SUGIERE IDEAS y EL SWING ¡¡¡¡NO SE TOCA!!!!

 

¿Cuál es esta realidad?. El problema surge porque siempre que ves la bola como algo sólido.

 

Extiende esta idea de la bola de golf a la empresa. En ningún momento la bola de golf es una realidad sólida. En su realidad última, está más cerca de un 'algo vacío' que de lo que ves con tus ojos.

 

Tener esto claro, te va a permitir no esforzarte por alcanzar algo que es una ilusión óptica.

 

El primer paso es de tu mente. Si lo ves allí, es posible que empieces a iluminarte.

 

Iluminarte hace referencia a la necesidad de que sea todo tu cuerpo el que se transforme. Recuerda esto. No es suficiente con convencerte, HAY QUE CAMBIARTE. Y esta transformación sólo es posible con el zen.

 

Todo esto tiene un objetivo primero, lograr que el swing siga siendo semicircular al tener un objeto en frente. Este adiestramiento se conoce como mushotoku.

 

Es ese uno de los principales conceptos de este proyecto.

 

Espero que hayas entendido el paralelismo entre el swing y tu vida. Además, la empresa, tu vida laboral o profesional es solamente un punto al frente de todo tu ser poliédrico. Al final, lo que sucede es que toda tu vida se centra en tu trabajo. Esto es siempre producido por un vacío interior. En golf seria una inconsistencia del centro del semicírculo, lo que produce la fragilidad de la periferia. En tu swing: un centro fuerte implica swing fuerte y un centro débil te lleva a un swing débil.

 

¿Cómo se explica esto en tu persona?

El zen te lo explica de una forma sencilla. Tu fragilidad es debida a que se ha ido elevando tu centro de consciencia, habiendo pasado de la parte baja del ombligo a la cabeza.

 

Debes entender esto, no puedes construir ni afrontar nada siendo tan frágil, en el swing tratas de pensar y el swing es NO PENSAR.

 

Has aprendido todo desde la cabeza en vez desde el vientre y eso no funciona. Además, provoca miseria en tu existencia porque no da dicha. Es fundamental entender esto. Cuando juegas al golf, tú nunca tocas la bola.

 

La idea es la imposibilidad de establecer contacto con el objeto, puesto que aquello que sucede es la emisión de partículas (electrones) que chocan contra las partículas del otro objeto, aquí nos referimos a la cabeza del palo y al cuerpo de la bola. Pero, en ningún momento, esas partículas son anónimas. Vienen de ti y, por tanto, eres tú. Y más concretamente aquella parte intangible de tu existencia que, a la larga, se convierte en la más real.

 

Esto mismo sucede en la empresa.

 

Hay un concepto muy innovador, la contabilidad sutil.

 

Este concepto hace referencia a activos intangibles de la empresa que determinan el funcionamiento de esas unidades de consciencia que son, al fin y al cabo, seres humanos.

 

En la universidad, recuerdo que en el inicio de cada curso no importaba la asignatura, sino el carácter del profesor. La empresa, desde un punto de vista biológico es una especie especial de súper-organismo, donde la gran diferencia radica en el hecho de que el automatismo eficaz es una utopía. Y es necesario que se produzca una buena dosis de dicha para que el tema funcione. En contabilidad sutil decimos que 2+2=7.

 

Este dato en golf es determinante.

 

Debes entender que una multiplicidad de las cosas que suceden, suceden. Y es esa su única realidad, no hay nada más. Lo busques o no lo busques… іNo hay nada más!.

Al final, la realidad subyacente es un pensamiento manifiesto que llamamos emoción. A esto, además hay que sumar que el sistema dual de conceptualización provoca una concatenación de circunstancias que en zen se llama karma. Este término viene a ser la referencia a tener en cuenta en toda actuación que tenga como centro tanto el cerebro como el corazón. Es decir, hasta una actuación positiva, trae consecuencias. Esto en el golf se puede ver fácilmente. La idea es que un golpe es siempre consecuencia de otro golpe. Este hecho, cualquiera lo puede atestiguar. Por eso, el mundo de los desastres en el resultado de una tarjeta no son más que representaciones de cabezonerías y corazonadas.

 

Ahora, el estadio en el que nos encontramos es simple. El swing representa tu yo y la bola tu realidad cercana. La moraleja en todo esto es que si ves la bola como algo real tu swing se distorsiona. Por eso, no importa tanto lo que sepas sino cómo lo hayas aprendido.

 

En esta fase, el zen se manifiesta con dos referencias:

 

  • Mejora el peor de tus resultados.
  • Imperturbabilidad.

 

Es muy importante que entiendas una cosa, no sólo en golf, sino en todo en lo que intervenga el rendimiento.

 

La gran enseñanza del zen es su forma de afrontar las cosas importantes de la vida. Al final no importa lo que hagas sino dónde seas capaz de hacerlo y siempre, en esos momentos cruciales, los grandes gestos son fáciles, pues lo difícil es la precisión.

 

Esta precisión se ve distorsionada por pensamientos, sensaciones, emociones, intenciones y deseos.

 

Esto en zen se denomina apego.

 

Siempre, mi principal problema en el entrenamiento de golf es convencer a los jugadores de que aligeren la maleta. Y es que les ha costado tanto llenarla, que cualquiera suelta. El desastre viene cuando ven los resultados de la tarjeta y, aun así, en esa maleta encuentran una justificación para lo que sucede. Es mas fácil tirar la maleta que argumentar y, a pesar de ello, prefieren esto segundo.

 

Es muy fácil discernir que el swing tiene dos fases, es más, puedes perfectamente sacar referencias de actuación de una persona, sólo por cómo es su swing, su forma de aprender en caso de desconocimiento y, lo que es mas importante, cómo es capaz de desaprender. Es decir, su perfil de actuación y su verdadero yo queda puesto de manifiesto mejor que en un test psicotécnico.

 

La pregunta es cuando tu juegas al golf … ¿quién juega al golf?.

 

Tranquilo que, poco a poco, lo iremos resolviendo.

 

Hasta ahora tenemos el swing y la bola. O, mejor dicho, la inexistencia de esta.

 

En el swing podemos diferenciar dos fases, como dije anteriormente:

 

  • Back swing
  • Finish

 

El back swing es siempre tu yo interior y el finish su expresión interior.

 

De esta manera, tenemos dos fases muy claras donde en la mayoría de los casos existe una preponderancia del yo interior o del yo consciente, frente al finish o yo externo.

 

La idea es semejante a ese grupo de niños que juegan un partido de fútbol. En uno de los lances, se produce una falta cerca del área en las que es necesario un tiro a puerta fuerte o un disparo mas hábil y colocado. El niño elige la primera opción y para asegurarse de la fuerza, coge mucha carrerilla, tanta, tanta, tanta que cuando llega al balón ha corrido tanto que no tiene fuerzas para pegar al balón.

 

El back swing es esa sensación en la que nos hinchamos como palomos y lo único que mostramos es nuestra inseguridad.

 

Dos son las circunstancias:

 

  • Overswing y que el palo se caiga.
  • Descoordinación entre la cadera y la cara del palo.

 

El back swing expresa todo aquello que pensamos que somos y además aquello que somos y que ni lo pensamos. En este sentido tienes, por ejemplo, la increíble distancia que hay entre el swing que consideramos correcto y aquello que luego hacemos sin bola; con la bola, ya ni te cuento. Una vez más falla la técnica de aprendizaje, porque el golf, como la mayoría de las cosas, no depende de aquello que memorizas. En este sentido, en un estudio comparativo entre chimpancés y universitarios, relacionado con el reconocimiento de secuencias numéricas en una pantalla táctil, el chimpancé aventajaba en rapidez y eficacia a los universitarios y además mientras comía palomitas.

 

La tendencia natural es perder una cantidad ingente de tiempo en el entrenamiento del back swing y siempre eligiendo la vía más complicada, frente a un back swing más corto en el que la cabeza del palo permanezca vertical en vez de caer en 'nuestros lomos'.

 

En este sentido, pensamos que nuestro éxito depende del interior y del yo, más que del vacío exterior. Dicho mas fácilmente, el resto del mundo y yo somos dos realidades diferentes.

 

Back swing quiere decir que vivimos en nuestra mente.

 

Sin embargo, el finish es cómo nos abrimos al éxito. Date cuenta de una cosa: El back swing determina el finish y lo condiciona, porque el finish condiciona que nos encerremos en el back swing.

 

La bola es el aquí y ahora.

 

Vamos a dar un salto de nivel. Vamos a pasarnos a nuestra etapa de becario.

 

Iniciamos el entrenamiento en la cancha de prácticas.

 

Lo más importante de la etapa de la cancha de prácticas es no dejar de practicar el putt.

 

En la cancha de prácticas vas a encontrar la mejor época para el putt.

 

El único sentido de estar en la cancha es haber superado el DEFECTO de volver siempre a corregir el swing.

 

En este sentido, lo primero que tienes que aprender es que ahora estás en un negocio distinto.

 

Hay dos fases que debes comprender:

 

  1. Se entrena técnica, no se corrige técnica.
  2. En la cancha se entrena el vuelo de la bola.

 

En la cancha de prácticas, el objetivo es que el vacío del swing genere el vacío del vuelo de la bola y, por tanto, el vacío interior genere aire en el vuelo. Tú te vacías y el efecto se logra.

 

Fácil si no buscas nada más o lo que no debes.

 

'Dar bolas', que es así como se conoce esta fase, no quiere decir hacer pocas. Es simplemente una fase necesaria para que eso se produzca. Es como la comba o el punching en boxeo. No eres boxeador por hacerlo, pero son ejercicios necesarios. Y los viejos maestros nunca se equivocan. Son fases necesarias para vaciarte, no-mente, pero sin dejarte vacío.

 

Hay algo que quiero que vayas viendo y el golf es un buen ejemplo.

 

Como te indiqué en el inicio, nuestro proyecto es el desarrollo de un sistema zen de adiestramiento interno que te permita el control de tus emociones para conseguir estados óptimos de excelencia en máximo rendimiento.

 

La principal aportación del zen, además de la propia metodología, es una idea: la superación del concepto de focalización.

 

Una de las fases de este texto ha sido cómo repercute la felicidad en el funcionamiento de estructuras empresariales en un concepto que denominamos contabilidad sutil de los activos intangibles de una empresa.

 

Ahora viene la clave y es, ¿en qué reside esa felicidad?

 

El principal error de los grupos de máximo rendimiento es la focalización.

 

Toda focalización conlleva infelicidad. Y te voy a poner un ejemplo. Mucha gente trabaja ocho o más horas en asuntos "importantes". Ahora viene la pregunta... ¿cuántos serían capaces de estar un día sin hacer nada?  ¿y una semana?.

 

Este planteamiento no es más que anecdótico. A nivel del golf, la focalización es algo constante y aquel que lleva más golf en su cabeza no es el que mejor juega sino el que mejor sabe justificar sus errores.

 

En golf, la focalización hace referencia siempre al swing. En el swing, la focalización hace referencia siempre al back swing.

 

Todo el rato tu mente está en el yo.., yo..., yo..., y el golf es no-yo.

 

¿Qué te estoy diciendo?.

 

Todo tu método se basa en el esfuerzo, mientras que el mío lo hace en la relajación. Y el problema es que, tarde o temprano, ese esfuerzo se paga.

 

Aunque fuese mejor tu técnica, realmente ¿te has planteado el coste?.

 

Una de las ideas básicas del liderazgo es asumir tu responsabilidad en la felicidad de tus colaboradores. Porque, de forma ineludible, lo que sucede en el trabajo determina su vida.  Pero, la ecuación también sucede a la inversa.

 

De haber alguna focalización, nunca debería ser en el objetivo sino en el individuo.

 

Mi novia siempre me decía cuando me bloqueaba en un problema. EL PROBLEMA NO ES EL PROBLEMA, EL PROBLEMA ERES TÚ, ¡supéralo!.

 

Entiende que el problema no es el rendimiento, no es la actitud, es el líder.

 

El verdadero líder es aquel que logra superar al "líder".

 

Un viejo maestro zen de cuarenta años diría...

 

"Cuando tu victoria no sea la derrota de los demás, tu derrota será tu victoria".

 

Vamos a ver. Hasta ahora, nos hemos dedicado a cuidar a nuestro yo, antes de afrontar un reto medianamente importante que sería salir al campo de golf.

 

No es tanto un problema de conocimiento, sino de la fragilidad de nuestro yo.

 

En el mundo de la empresa sucede lo mismo. Y el principal problema es siempre una cuestión de egos, tanto por abajo como por arriba.

 

Los objetivos que vamos a tener en la cancha de prácticas no están relacionados con el vuelo de la bola aunque tienen que ver con él.

 

Dos son los aspectos que vamos a cultivar:

 

 

  1. Vacío de pensamiento.
  2. No dualidad con el objetivo

 

Esto es muy importante.

 

Lo primero es asumir que pase lo que pase, no debes sacar opiniones. Repito, ¡NO SAQUES OPINIONES!.

 

Debes entender que toda opinión te ata. El problema no es lo que digas, sino que lo digas.

 

Somos esclavos de nuestras palabras y desarrollamos prejuicios que nos impiden desarrollar un necesario estado de alerta. Lo cual, además, en el ámbito empresarial permite a nuestro oponente prever nuestra reacción.

 

Este descentramiento se observa como clave en deportes de confrontación como puede ser el boxeo.

 

En boxeo, hay un primer asalto que se denomina 'de estudio' donde te fijas en cómo reacciona tu rival. Este conocimiento te da una absoluta ventaja en el combate. Una de las principales estrategias que cultivan esta vacuidad es: adáptate a tu rival y vencerás.

 

Aunque el marco actual no sea de una confrontación tan directa, esta idea encierra un criterio muy coherente de aquello que planteamos desde el zen.

 

Es importantísimo no opinar. Pero este proceso, tiene que ser bien entendido.

 

Opinar es siempre la expresión exterior de juzgar nuestra actuación en el campo o cancha de prácticas.

 

La opinión tiene dos consecuencias:

 

  1. Limitación de nuestra actuación por un posicionamiento previsible.
  2. Bloqueo momentáneo.

 

Está claro que decantarte por la derecha te impide una posible reacción por la izquierda. Además, esto te lleva a que el tiempo en que tienes tu atención en tus pensamientos, no puedes estar atento a lo que te rodea.

 

Esto es una opinión, pero la opinión es siempre una consecuencia exterior de algo interior, que es nuestra necesidad de juzgar todo aquello que nos rodea.

 

Juzgar conlleva, absolutamente, un bloqueo constante que determina una serie de actuaciones sin que seamos nosotros quien actuamos.

 

Entiendes lo grave de esta situación, cuando de modo constante te ves obligado a tomar decisiones.

 

Porque lo más importante del golf, de su aprendizaje y su práctica en relación con el mundo de la empresa, es aprender a tomar decisiones y lograr que un error no se convierta en una catástrofe.

 

El zen es siempre un aprendizaje que te enseña a desaprender.

 

Hasta ahora nos hemos centrado en la existencia de una disciplina, entendiendo por disciplina la capacidad de que la mente no se quede en ningún lado.

 

Para ello, la mayoría de los términos que hemos usado en zen explican cómo el desaprender puede ser considerado como un método de formación donde la principal clave es la superación del ego o el yo.

 

Esto en golf lo podemos observar, podemos analizar dónde está el fallo interior que provoca que un acto exterior no suceda o se lleve a buen término.

 

El primer objetivo era el vacío de pensamiento que se basaba en el desarrollo de una metodología, alejada de la conceptualización.

 

El segundo apartado es conseguir la unidad con el objetivo.

 

En esto el zen es extraordinariamente sutil. El zen te dice: "es muy difícil ser uno con lo que te rodea, es más, el propio concepto te aleja de esa idea por lo arraigado que está en ti tu propia identidad. Por ello, la idea que se desarrolla es la de no-dos".

 

Esto puede ser entendido mas fácilmente a través de una de las más hermosas expresiones del zen que es el tiro con arco japonés.

 

Antes de explicar toda la parafernalia es importante que entiendas el por qué se hace. Voy a volver por un momento al golf. Cuando tú golpeas la bola de forma inmediata, sin mirarla en su vuelo, sabes si ésta va a alcanzar su objetivo o no.

 

Este sistema interior, si existe, existe. El zen permite que se pueda anticipar.

 

La mente es la principal valedora de un eje espacio tiempo de actuación. Sin ella, esto desaparece.

 

La clave del tiro con arco era desarrollar un sistema que permitiera acertar a objetivos en movimiento y en batalla, en situaciones tales como ir montado a caballo.

 

En estos casos, la mente y su eje de conceptualización espacio tiempo se volvía un mecanismo excesivamente lento.

 

De hecho, esta es la idea básica de todas las artes marciales orientales.

 

Por primera vez en algo físico el límite no es la edad, el espacio o el tiempo.

 

En gran modo, nuestro éxito consiste en una adaptación de las técnicas zen del tiro con arco al golf y, por ende, que el desarrollo de este aspecto se manifieste como una vía formativa del interior en el mundo empresarial. Personalmente, el término más hermoso que me gusta usar es adiestramiento interior donde, en determinadas situaciones, es tu entrenamiento el que te sostiene.

 

El objetivo fundamental de la cancha de prácticas es la capacidad de unión con el objetivo sin la necesidad del uso del sistema operativo dual.

 

Es muy hermoso, es la base de toda la espiritualidad y es eso lo que te ofrecemos. Sólo que en vez de buscar un dios, te llevamos a tu máximo rendimiento.

 

Te voy a poner otro ejemplo para que me entiendas.

 

El taichí es lento.

 

El taichí consiste en movimientos tan extraordinariamente lentos que impiden que la mente se despierte.

 

Además, en realidad, lo que se consigue es que seas capaz de meter en cada centímetro recorrido y en cada ángulo dibujado, más información por tramo. Aquí información también hace referencia a chi. Luego, cuando se ejecuta el movimiento a velocidad normal, hay mayor potencia y coordinación sin mayor esfuerzo. Todo ello es posible porque se ha mantenido la mente 'dormida'.

 

Una de mis ideas es compartir con vosotros parte de las claves que se encierran en un proyecto que se llama "zen, golf y empresa", pero que debía llamarse zen, golf y vida.

 

Estas son las fases de un desarrollo de un proyecto empresarial y de un proyecto de vida, todo ello expresado a través del golf:

 

  1. Tranquilidad
  2. Armonía
  3. Paz
  4. Suavidad

 

La tranquilidad sólo se consigue cuando descendemos el peso de nuestra vida al centro de la existencia que recibe un nombre tan hermoso como hara.

 

Un mítico maestro zen siempre decía que "sólo aquel que elige cómo morir, elige como vivir". La metáfora que encierra esta frase es que morir no hace referencia a la muerte cristiana, la occidental, la de cementerio, sino a la fase de descentrar el peso de nuestra vida de nuestros hombros o nuestro pecho, a nuestro hara, a nuestro vientre.

 

En golf esta idea se sustituye en la explicación de el concepto pegada en el swing que hace referencia a que hay que pegar con la cadera.

 

La armonía es trascender los opuestos. Izquierda y derecha, interior y exterior, back swing y finish, vida profesional y vida personal. Todo ello no son más que gradaciones complementarias de un mismo hecho.

 

Si recuerdas el paralelismo entre back swing, finish y la idea de yo y realidad exterior, te das cuenta de que siempre desarrollas dos actitudes que te desequilibran:

 

  1. Refugiarte en uno de los extremos.
  2. Buscarle a todo un truco.

 

El único truco es la superación de la realidad, recuerda que no hablo de ser uno sino de ser no-dos.

 

Paz. Paz es paz.

 

Paz es ese momento en el que no hay disputas entre lo que hasta entonces llamabas opuestos y sencillamente fluyes.

 

Paz es cuando simplemente entiendes que tu realidad le importa a la totalidad. Tu tristeza provoca que el día este nublado y tu dicha hace brillar una estrella.

 

La suavidad es siempre una consecuencia. Es la forma externa en la que comprendes que deben suceder las cosas.

 

En golf esto se comprueba de modo muy sencillo en el momento en que golpeas la bola, bien "atizando" un "estacazo" del palo contra el suelo o simplemente pasas peinando la hierba. Si has hecho esto, entiendes a qué me refiero. Pero debes entender que la suavidad siempre se provoca desde tu interior, no es querer ser suave. La mejor expresión de esa suavidad, para que tú la entiendas, es el hecho de que sientas este momento como absoluta potencia sin rozamiento.

 

Ahora, te voy a dar los tres principios de aprendizaje zen del swing de desaprender. Son la base de nuestro proyecto que llamamos "golf fácil":

 

  1. Swing encadenado.
  2. Pranayama back swing.
  3. Finish a una mano.

 

 

¿Qué es la cancha de prácticas?

 

Lo que debe ser es un paso más de acercamiento a ese estado ideal de vacío para afrontar decisiones en estados de máxima presión.

 

Es esta toda la enseñanza. Es más, el golf se inventa en cada golpe y lo máximo que puedes aspirar es a un sistema que te permita poder afrontar cada golpe sin cargar con tu pasado.

 

 

A partir de este momento comienza la parte dedicada a la estrategia.

 

Hasta ahora has aprendido, has jugado, pero es ahora cuando viene la verdad.

 

A partir de este momento se suceden una serie de saltos, en los cuales no vas a tener los dos pies en el suelo y en algunos de ellos se te pedirá que vueles.

 

 

EL CAMPO DE GOLF

 

Un campo de golf es algo vivo.

 

Es un ser vivo con el cual estableces una relación personal.

 

Esta idea es fundamental.

 

Una de las ideas básicas del desarrollo positivo en un enfrentamiento es hacerse uno con el rival. Y si no hay rival, no hay derrota.

 

Debes tener un profundo conocimiento del oponente y no hay conocimiento más profundo que el amo consciente por un objeto.

 

Esta idea viene del budismo tántrico. Más o menos, en lo que sería una adaptación libre, es que a través del corazón el campo te dice cómo se siente y tú tienes que seducir al campo para que te permita jugar en él.

 

En la vida, el desarrollo de esta actitud respetuosa, frente a todo lo que te rodea, denota una gran sabiduría y templanza. Estas actitudes son siempre destacadas y respetadas en todas las sociedades.

 

Así, la primera estrategia que vamos a tener es siempre la consideración de nuestro contexto de juego o trabajo como una unidad de consciencia propia.

 

Estas ideas son la base de las líneas de actuación ecológicas dentro del mundo de la empresa.

 

 

DRIVER

 

En el mundo del golf, si hay algo que es continuamente buscado, adorado y reverenciado es este palo.

 

Es pura y dura testosterona y marca quién eres.

 

Puedes "haberla cagado" absolutamente pero sólo vas a recordar lo lejos que has pegado.

 

Eres "un macho" y no importa nada más.

 

Hay muchas lecciones para aprender de este simple golpe y de lo que este golpe dice de ti. Así como muchas lecciones anexas relacionadas con el mundo de la empresa y sus estrategias.

 

La idea más importante es que aquello que es su punto fuerte, se convierte en su perdición.

 

Hay dos ideas fundamentales que se enfrentan entre sí.

 

El driver y los hierros son los dos perfiles concretos de actuación.

 

El bocazas frente al que trabaja.

 

Y la lección más importante es que no tiene por qué haber elección: los dos son necesarios.

 

Es necesario el trabajo y es necesario el genio que es capaz, en un momento, de cambiar una situación.

 

Esa es una situación importante porque ambos tienen que convivir en la misma bolsa de palos.

 

No puedes tener dos swings y estar escindido. Por eso la mayoría se decanta por uno de los dos.

 

No puede haber dos swings. Ambos son necesarios y ambos se tienen que sentir necesarios.

 

La imagen del driver se asocia necesariamente al lanzamiento de un producto.

 

Por eso voy a presentar las claves de su estrategia.

 

El driver es el palo del éxito directo.

 

Esto se llama confianza.

 

Y la clave única e indivisible de la confianza es: confianza en la confianza.

 

Entender esto es tan crucial que te permite confiar en todo, sin confiar en nada.

 

Este es el estadio supremo del zen y se conoce como vacuidad.

 

 

 

MADERAS

 

Maderas es saber que uno no es un driver.

 

Hace referencia a lo mismo pero con el mono de trabajo puesto.

 

Sería lo mismo que un piloto de fórmula uno de pruebas.

 

Sentir que uno es imprescindible pero no es la estrella es muy duro, pero tiene que estar increíblemente remunerado.

 

Driver y maderas representan una fase del juego. En cierto modo asemejan en la empresa a esas fases de lanzamiento de productos o inicio de mercados.

 

Ahora viene aquello que es complicado, pero en cierto modo son semejantes.

 

 

LOS HIERROS LARGOS

 

Hablamos de la dificultad.

 

Los hierros largos son la dificultad acompañados de que tampoco suponen una causa de admiración por su pegada.

 

Es necesario mucho oficio y mucha solidez en el juego y la mente.

 

Un hierro uno en la bolsa de palos y además con ese color verde de haberse usado, dice mucho de su propietario.

 

Los hierros largos son la mejor expresión del concepto de vacuidad en el zen.

 

Quizás debamos hablar de el vacío emocional como clave fundamental.

 

Los hierros largos se asemejan a un mercado que ya está explotado y el lanzamiento de cada producto necesita una línea muy clara de trayectoria así como evitar referencias de competencia y comparativa con otros productos semejantes.

 

Aquí la idea es: estar centrado en uno es estar vacío de uno.

 

En relación a los departamentos de una empresa, se asemeja a aquel grupo humano en el que es necesario mantener una actitud muy aséptica y pasar una época tensa sin levantar a los fantasmas encerrados en cada uno. Es semejante  a pasar de puntillas y no levantar la moqueta. Es la delicadeza necesaria para saber esperar a que lleguen tiempos mejores para tomar las decisiones necesarias.

 

Es una mezcla de espera a tiempos más favorables con asumir que te ha tocado a ti dar ese golpe.

 

Con estos hierros la mayoría de los problemas vienen de inestabilidades emocionales, del grupo o individuales.

 

 

 

HIERRO 7

 

Un apartado especial es el hierro 7.

 

Al hierro 7 lo podemos denominar bueno para todo.

 

Pero antes, hay cosas que tienen que ser explicadas.

 

En golf al menos, sólo existe un único swing. Lo que varía es dónde depositas tu consciencia. Y esta sólo puede estar en un único sitio.

 

Hay solamente dos técnicas:

 

  1. Poner la consciencia en el objetivo.
  2. Poner la consciencia en la calidad del golpe, en el peinado del palo en la superficie.

 

Con el hierro 7 se puede hacer ambos.

 

Hierro 7 es el mejor ejemplo de aquella persona, producto o empresa que se puede definir a través de la versatilidad.

 

 

 

ALREDEDOR DE GREEN

 

Ya hemos llegado.

 

Todo, absolutamente todo lo relacionado con green depende necesariamente de tu concepto de vacío emocional en situaciones de presión y stress.

 

Bajo presión es muy fácil un gran golpe, lo verdaderamente difícil es la precisión constante.

 

No importa lo que hagas, importa dónde lo hagas.

 

Tomar decisiones es fácil. Al ver una película de terror, ver que la víctima es idiota por sus decisiones es fácil. Quizás le deberían poner al malo de turno una de esas maquinitas que entrena el cerebro, porque el bueno por ser idiota, le va a embrutecer.

 

Tomar decisiones en distancia es fácil.

 

Luego viene un segundo aspecto, que no te tiemble el pulso.

 

Puedes haber tomado una decisión, pero no es suficiente. Además, tienes que tener la capacidad de hacerlo.

 

Es aquí cuando se alcanza la triple perfección o el supremo yoga (raja yoga), por la unión cuerpo, mente y espíritu.

 

Por eso, no importa lo que hagas, no importa donde lo hagas, importa CUÁNTAS VECES ERES CAPAZ DE REPETIRLO.

 

Estamos hablando del lugar donde realmente se deciden las cosas.

 

Alrededor de green, no hay dos golpes iguales, no hay dos situaciones iguales y no hay dos campos iguales.

 

Mas allá de la técnica existe una sensibilidad que está en tus dedos, que determina el verdadero sentido de tu entrenamiento y de tu vida.

 

Hablamos de un concepto tan vago como claro. Vago en su ubicación y claro en su expresión externa, el éxito.

 

Hablamos de factores exteriores que, en la actividad especifica, se agrupan en líneas coherentes de actuación incoherente.

 

Son líneas de actuación, pues un perfil se repite.

 

Es coherente pues se observa determinadas pautas reiterantes.

 

Y es incoherente, porque dicha racha puede ser rota por cualquier circunstancia.

 

Hemos de hacer incidencia en volver la mirada a la parte más profunda de tu existencia para romper con esta fluctuación que se define absolutamente como la simple fluctuación dual de tu mente.

 

Piensas A, eres feliz en A, las cosas van bien en A… y entonces en tu mente surge B. Sin que importe en exceso qué es B.

 

 

 

GREEN

 

Si alrededor de green es muy importante un grado elevado de vacuidad. En el green éste debe ser absoluto.

 

Hay una sutil incidencia en el swing del green. Una solidez en su juego articular provoca una mejor conexión entre los distintos elementos que tienen que ser activados e interconectados.

 

Esta rigidez me recuerda a los tiradores de precisión que usan trajes que tienden a provocar un absoluto control del cuerpo, usando una especie de armadura pero totalmente ajustada. Hasta los zapatos son, en su suela, una tabla plana.

 

Entiendes a qué me refiero con imperturbabilidad.

 

Tu cuerpo está quieto cuando tu mente está quieta.

 

En el lenguaje taurino se dice a los toreros que los mercedes están en la mano izquierda.

 

En golf sería el putt.

 

No hace falta que te comente la necesidad de practicar esta técnica para alcanzar tu centro.

 

Es imposible jugar al golf sin un centro. El centro es putt.

 

Meditar en golf es putt

 

Lo curioso es que el final es el inicio.

 

Comienza todo, hasta la mañana, con el putt.

 

 

 

NOTAS ADICIONALES

 

Un jugador de golf se construye desde algo.

 

Ese algo es un perfil natural, un gesto, algo.

 

Debes entender que, desde ahí, es muy importante ir extendiendo el golf.

 

Si alguien domina el approach de manera natural, debe ir subiendo lentamente de hierros hasta que llegue al driver. A esto se le conoce como extender tu juego.

 

De igual manera, la carrera de un campeón se debe llevar igual que lo que se hace con la carrera de un boxeador. Este cuidado hace que la mente no se acostumbre a la mediocridad de simplemente pasar un corte.

 

Por último, añadir que cualquier persona en el entorno adecuado lleva dentro un campeón.

 

Entrenar es la capacidad de atreverse a soñarlo.

 

 

 

 

 

 

 

Miguel Mochales, Maestro Zen.

 


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