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Miguel Mochales

Miguel Mochales

miércoles, 30 de septiembre de 2026

La cábala física. Capítulo 17.

 La kabala física. Capítulo diecisiete.

66. YESOD Y EL PROYECTOR DE LA TRASCENDENCIA

Desarrollamos ahora el camino del rey, del fundamento, de todo lo que simboliza la Sefira de Yesod.

Como hemos establecido, Yesod está marcado físicamente en tu zona lumbar, la región anatómica donde residen los miedos primarios y la química de los riñones. Pero esta zona, que gobierna directamente tu sexualidad, es también la gran organizadora de los sueños: no solo del deseo ordinario, sino de los sueños que van mucho más allá de la lujuria y del placer superficial; los sueños de pura y absoluta trascendencia.

Esta trascendencia es el verdadero motor que te mueve en este nivel.

La conexión del riñón con tu centro sexual actúa como una corriente continua que despierta la fantasía, los sueños lúcidos y las visiones de elevado voltaje. En esta arquitectura, Yesod funciona como el proyector, mientras que tu mente ordinaria es simplemente la pantalla donde se reflejan las imágenes. Es la fuerza del fundamento la que emite la luz; la cabeza tan solo la observa.

67. EL ÚLTIMO GOLPE DE PODER

Hasta este punto del cuerpo han tenido que descender todas las influencias y fuerzas superiores para poder materializarse.

Y aquí debes comprender una verdad fisiológica e imponente: el último golpe de fuerza, el último golpe de poder en esta vida, parte siempre desde los riñones.

¿Por qué? Porque en los riñones y en la franja lumbar es donde se acumula y condensa todo el canal energético de tu ser. La fuerza explosiva de las piernas, la estabilidad del tronco y la capacidad de respuesta ante el peligro brotan de ese depósito ancestral. Sin la carga energética de los riñones, cualquier intento de manifestación en el mundo carece de impulso real.

68. LA CONCIENCIA DE UN SOLO PUNTO Y LA REALIDAD DE MALKUT

Una vez que has comprendido y desarrollado esta dinámica, se inicia el proceso más elevado de esta etapa: la expansión absoluta de la conciencia personal.

Esta expansión no es una abstracción dispersa, sino que se condensa y se refleja en una localización anatómica concreta: la zona lumbar. Es lo que denominamos la conciencia de un solo punto. En ese centro focal se concentran y resumen todas las fuerzas de las esferas superiores cuando buscan descender e ingresar en Malkut, el Reino.

Y es en este cruce entre Yesod y Malkut donde se pronuncia el axioma definitivo de la Kábala Física:

Si algo no es material, simplemente no existe; solamente sucede.

Las ideas, las fantasías y las intenciones que no logran encarnarse en la materia, en el músculo y en el tejido, son meras sombras flotantes. Para que una fuerza adquiera existencia real y soberanía en el Reino, debe atravesar el fuego del infernum, consolidarse en la zona lumbar y sellar su presencia en la realidad tangible del cuerpo.

Desde el proyector de Yesod. Desde la fuerza acumulada en los riñones. Desde la conciencia de un solo punto anclada en Malkut.


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