La kabala fÃsica. CapÃtulo quince.
57. YESOD: EL FUNDAMENTO DE LA SUPERVIVENCIA
Entramos en la Sefira de Yesod, el Fundamento.
Pero antes de adentrarnos en sus misterios, escucha y escucha con atención desprovista de juicios morales.
Yesod se ancla fÃsicamente en la zona lumbar y en la región de los riñones. Se denomina el Fundamento porque es ahà donde se cimenta, donde se fundamenta todo lo que sostiene al ser humano en su dimensión biológica.
Y aquà aparece la gran realidad, el testimonio desnudo que la mente ordinaria intenta disfrazar con grandes palabras: el fundamento primario del ser humano, aquello que le ha permitido sobrevivir y prevalecer en el reino material, es el miedo.
El miedo habita en los riñones. La sabidurÃa popular lo sabe desde siempre: cuando un niño experimenta un terror cerval y primario, pierde el control de sus esfÃnteres y se hace pipÃ. Los riñones y las cápsulas suprarrenales son los órganos donde se procesa la quÃmica del impacto y la amenaza.
Como bien me dijo una vez mi maestro de boxeo: "El ser humano se mueve por miedo; es el miedo el motor de todo lo que hay."
58. LA VERDAD DE MALKUT Y EL IMPERATIVO DE SEGUIR VIVO
FÃjate en la contundencia de esta revelación.
El Reino (Malkut), el territorio donde lo humano habita el dÃa a dÃa, no se construyó originalmente sobre el valor o la libertad romántica. El fundamento biológico de la estructura es el miedo.
¿Y qué es verdaderamente el miedo en la Kábala FÃsica?
El miedo es el nombre que recibe el conjunto de todos los procesos energéticos y pulsiones del cuerpo destinados a una sola meta irrenunciable: seguir vivo.
Al instinto primario de conservación no le importa nada que no sea la continuidad de la existencia. En su estado puro y visceral, no le importa quién está a tu lado ni quién no está; no le importan las ideas, las ideologÃas, los valores teóricos ni nada que se le parezca. Miedo significa, por encima de todo, el imperativo biológico de no morir.
Y en esa lucha desesperada por seguir vivo, el ser humano realiza a menudo acciones que la moral convencional jamás calificarÃa de "positivas". Porque cuando la supervivencia primaria se ve amenazada, la máscara de la civilización se cae y emerge la raÃz del mamÃfero.
59. LA DILATACIÓN DEL TIEMPO EN EL MIEDO
Te voy a dar un dato fisiológico y neurocelular de una importancia capital.
Tu sistema nervioso, bajo el imperio del miedo, busca una sola cosa: que el tiempo pase lo más lento posible.
El instinto quiere estirar el tiempo para tener más margen de reacción, para prolongar la vida. Y para que comprendas cómo funciona esta trampa de la psique: observa cómo, cuando peor te comportas, cuando vives atrapado en la reactividad, el juicio, el ego y la defensa, el tiempo parece transcurrir más lento. La vida se vuelve pesada, densa, eterna... y la mente-cerebro cree, en su ilusión, que asà "dura más".
El miedo es el fundamento (Yesod). Y desde ese miedo —que no es más que el deseo primario y no procesado de querer vivir más a cualquier precio— es desde donde el ser humano común construye toda la arquitectura y la teorÃa de su existencia.
Desde la zona lumbar. Desde la quÃmica de los riñones. Desde el motor primario de Yesod.
Pero no te quedes aquÃ. Mantente atento, porque en el próximo capÃtulo daremos el salto decisivo para comprender cómo transformar este fundamento.
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